Uber frente a un nuevo paradigma legal en México
A partir de 2025, las plataformas digitales de transporte en México, encabezadas por Uber, están obligadas a afiliar a sus conductores activos como trabajadores formales ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Esta disposición emana de la reciente reforma a la Ley del Seguro Social, que redefine la relación entre empresas tecnológicas y sus operadores, estableciendo responsabilidades laborales claras y exigibles.
¿Qué implica esta reforma para Uber?
Uber deberá registrar ante el IMSS a todos sus conductores activos que operen de forma regular en la plataforma. Esta obligación incluye el alta en el Régimen Obligatorio del Seguro Social, el cálculo del salario base de cotización y el entero de las cuotas patronales mensuales.
Con esto, los conductores tendrán derecho a atención médica, incapacidad, maternidad, pensión, riesgos de trabajo, guarderías y demás prestaciones derivadas del sistema de seguridad social.
Reconocimiento legal de la relación laboral
El elemento central de la reforma es el reconocimiento de una relación laboral subordinada entre Uber y sus conductores. Aunque la empresa los clasifica como “socios independientes”, las autoridades consideran que existen elementos jurídicos suficientes para presumir una dependencia económica y una subordinación operativa:
– Uso obligatorio de la app como herramienta de trabajo
– Control de tarifas, rutas, cancelaciones y evaluaciones
– Asignación de viajes, incentivos, bloqueos y penalizaciones
Estos elementos se interpretan como manifestaciones de subordinación y control, por lo que se presume que Uber actúa como patrón, con todas las obligaciones fiscales y laborales que ello implica.
Obligaciones patronales específicas para Uber
Uber deberá cumplir con las siguientes disposiciones:
– Registro inmediato de conductores activos en el IMSS
– Determinación del salario base de cotización en función del ingreso real
– Pago de cuotas patronales y obrero-patronales
– Retenciones fiscales correspondientes (ISR y cuotas)
– Emisión de CFDI de nómina por los pagos realizados
– Garantía de acceso a INFONAVIT, pensión y prestaciones adicionales
Además, deberá ajustar sus modelos contractuales y términos de servicio, y establecer estructuras de Recursos Humanos adaptadas a la legislación laboral mexicana.
Riesgos por incumplimiento
En caso de omisión o resistencia al cumplimiento, Uber se enfrenta a:
– Multas por omisión de cuotas y aportaciones
– Créditos fiscales y recargos por evasión de obligaciones
– Posibles bloqueos administrativos de la operación en el país
– Juicios laborales individuales o colectivos
– Acciones coordinadas entre el IMSS, la STPS y el SAT
Las sanciones económicas pueden superar varios millones de pesos, especialmente si se documenta que la empresa tuvo conocimiento del deber de cumplimiento y no actuó en consecuencia.
La reforma representa un desafío para el modelo operativo de Uber. Además del impacto financiero por el pago de cuotas, la empresa debe adecuar sus sistemas de liquidación, plataformas tecnológicas y políticas de gestión de conductores.
Desde una perspectiva de marca y reputación, el cumplimiento puede traducirse en un diferencial competitivo, mostrando compromiso con los derechos laborales y el desarrollo social. Por el contrario, el incumplimiento sostenido puede deteriorar la percepción pública y atraer conflictos legales prolongados.
Roberto Zuñiga Esquivel – Esmart Asesores
La reforma al IMSS 2025 marca un punto de inflexión para Uber en México. La empresa ya no puede operar al margen del sistema laboral formal. El reconocimiento jurídico de sus conductores como trabajadores subordinados implica nuevas obligaciones fiscales, administrativas y legales que deben cumplirse de forma inmediata. Uber tiene ante sí el reto de redefinir su estructura en el país o enfrentar consecuencias regulatorias severas. Lo que está en juego no solo es su operación, sino su permanencia en el mercado mexicano bajo un nuevo estándar legal.